lunes, 8 de noviembre de 2010

A Felix Rodriguez de la Fuente



"Yo quiero ser un lobo y vivir en una tierra no contaminada, con bisontes pastando en las praderas como aquellos que quedaron pintados en la cueva de Altamira; y cantaría a la luna por la felicidad infinita de vivir en un mundo así."

miércoles, 30 de junio de 2010

Ya se fué.



Se fué la primavera y dejó atrás una maraña de senderos.
Las viejas lenguas dicen que regresó a donde pertenecía,
a cualquier momento menos a este ahora y apuntó su dirección en el olvido.
La primavera se fue con otro que supo deletrear su nombre y me dejó una guitarra para perderme entre sus notas y un espejo
para encararme con el mundo.













jueves, 29 de abril de 2010

LA LEY INNATA

"Est enim ivdices haec non scripta sed nata lex qvam non didicimvs accepimvs legimvs vervm ex natvra ipsa arripivimus havsimvs expressimvs ad qvam non docti sed facti non institvti sed imbvti"



"Existe, de hecho, una ley no escrita, sino innata, la cual no hemos aprendido, heredado, leído, sino que de la misma naturaleza la hemos agarrado, exprimido, apurado, ley para la que no hemos sido educados, sino hechos; y en la que no hemos sido instruidos, sino empapados."



Atribuida a Cicerón.



viernes, 19 de junio de 2009

Grendel

"Llamábase Gréndel aquel espantoso,
horripilante y perverso proscrito: moraba en fangales,
en grutas y charcas. Desde tiempos remotos
vivía esta fiera entre gente infernal,
padeciendo la pena que Dios infligió
El horrible enemigo, el privado de goces,
llegó ante la estancia. Con sólo tocarla,
en la puerta rompió los forjados cerrojos:
ya podía el maligno —era grande su furia—
con rabia avanzó: tenía en sus ojos
un brillo espantoso, igual que de fuego.
cómo iría a atacar con sus garras feroces.
Mas aquellos vasallos de recio coraje,
que por todos los lados poníanle acoso
al dañino enemigo, no hallaban la forma
de herirlo de muerte: al torvo proscrito
espada ninguna que hubiese en el mundo,
ni el hierro mejor, abatirlo podía,
pues él con su magia hechizaba las armas,
sus filos de guerra."

lunes, 8 de junio de 2009

Se llamaba Circe...

Y poseía el rostro de todas las mujeres a las que había amado.



"Mi rebaño de amantes, mis leones,
mis tigres y gacelas, alces, renos,
amamantados todos a mis senos
antes de obrarse sus transformaciones.
Abandonadas las embarcaciones,
invadieron ingenuos mis terrenos
llegando a estar enteramente llenos
de sus deseos y mis seducciones.
Tal vez se diga que domé las fieras,
o bajé del instinto las barreras
trocando al ser humano en animal.
No envilecen al hombre sus instintos,
tan bellos, tan intensos, tan distintos,
sino la mente que concibe el mal."